El saber…

El saber… el verdadero conocimiento… es vivir en un estado de perfecta pureza… reconocer en nuestro interior la perfección de Dios. Ese es tu objetivo principal… ahí radica tu sabiduría. Luego indaga si quieres respecto al proceso de ascensión… que has sido en otras vidas… cuánto tarda en reencarnar un familiar que partió de este plano si es que lo vuelve a hacer.

Te pregunto ¿para qué te servirá todo ello si todavía guardas sentimientos de odio, rencor, ira o codicia? Amate a ti mismo… perdónate por tus pensamientos y sentimientos contrarios a tu esencia divina… ama y ayuda al prójimo… respeta a todos… habla solo cuando sepas que tus palabras contienen el Amor de Dios.

Cuando logres eso, tu elevación de consciencia y pureza de espíritu… reposa tranquilo que el Universo te mostrará todo lo que necesites saber en tu camino, aunque no necesariamente sea lo que tú querías saber. La inteligencia universal te brindará la información necesaria para que des el próximo paso. Y eso es todo lo que necesitas.

No tienes que ver el final del camino… tu guía te alumbrará los metros cercanos para que avances bajo la protección del Creador. Camina en paz, con fe y sentirás que tu vida es una eterna bendición. Dios te da de lo que necesitas… no de lo que tú quieres.

Extracto de la segunda parte del libro «Ignacio Rivas y sus Mensajes de Dios»

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