Calma

Debes aprender a calmar tus emociones. Muchas veces sometes a tu espíritu a desequilibrios por cosas que en gran parte son insignificantes. Acepta todo lo que sucede en tu vida. Todo… como parte del plan de Dios… y tu eres parte de Él.

Si alguien no quiere estar más a tu lado… acéptalo… si alguien no quiere estar contigo todo el tiempo que deseas… acéptalo… si no recibes el llamado que esperabas… acéptalo… si no eres seleccionado en el trabajo al que te has postulado… acéptalo… si tardan en atenderte cuando vas a hacer un trámite… acéptalo.

Hay tantas y tantas pequeñas situaciones diarias por la que alteras tu espíritu. ¡Para qué! ¿Quién te dijo que esa persona que se marcha debía estar toda la vida a tu lado? Tu ego seguramente… el te hablará todo el tiempo mientras no lo reconozcas y no lo silencies. Te dirá tantas barbaridades… es tuyo no lo pierdas… está con otra persona… nunca te quiso… te sigue amando, ve a buscarlo.

Calma tu espíritu, vive en la paz que eres. Nadie confabula contra ti… solo tú lo haces. Eres tu propio enemigo hasta que lo reconoces y dejas de serlo. Ese es tu verdadero aprendizaje y evolución. El Universo siempre conspira a tu favor… no lo olvides.

Extracto de la segunda parte del libro «Ignacio Rivas y sus Mensajes de Dios»

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