No asumas ni supongas…

No asumas ni supongas nada que no hayas comprobado. Si tienes cualquier duda, (por muy pequeña que sea) aclárala. Si sospechas de algo, pregunta.

Hacer suposiciones te lleva a inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que con frecuencia, no tienen ningún fundamento. Cuando creemos algo, suponemos que tenemos la razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones por defender nuestra posición.

Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros. Suponemos que los demás piensan, sienten, juzgan y maltratan como nosotros lo hacemos. El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con claridad, libre de veneno emocional.

Leído en la red…

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