Arcontes

Los #Arcontes son “ocultos controladores negativos de la humanidad, entidades inorgánicas interdimensionales que ahora deben ser expuestas y exorcizadas de la mente humana individual, de nuestra especie humana, y del planeta en su conjunto como parte de nuestra evolución colectiva a un nuevo estado de conciencia y el ser.”

¿QUÉ SON LOS ARCONTES?
En los textos Gnósticos Antiguos de Egipto (llamados Manuscritos de Nag Hammadi), describen dos tipos de seres demoníacos extraterrestres que invadieron la tierra hace mucho tiempo los cuales ellos llaman los Arcontes.

El autor John Lash (quién escribió La agenda Reptiliana) propone una definición de tres niveles de arcontes.

Nivel Uno – COSMOLÓGICO
“En la cosmología gnóstica, los Arcontes son una especie de seres inorgánicos que surgieron en el sistema solar antes de la formación de la tierra. Son cyborgs que habitan en el sistema planetario (exclusivo de la tierra, el sol y la luna), que es descrito como un mundo virtual (stereoma) construyen imitando las formas geométricas emanadas del Pleroma, (geometría sagrada) el reino de los Generadores, los dioses Cósmicos. “El Mito de Gaia describe cómo los Arcontes fueron producidos por impacto fractal en las matrices de campo elemental denso de las extremidades galácticas, cuando el Eón Sophia se sumió unilateralmente desde el núcleo galáctico.

Nivel Dos – NOÉTICO-PSICOLÓGICO
En la psicología gnóstica, la ciencia noética de las Escuelas de Misterio, los Arcontes (Archons) son una fuerza alienígena que INVADE SUBLIMINALMENTE A LA MENTE HUMANA y desvía nuestra inteligencia lejos de sus aplicaciones apropiadas y sanas. No son lo que nos hace actuar inhumanamente, ya que todos tenemos el potencial de ir en contra de la naturaleza del pensamiento inducido.
El estatus ontológico de los Arcontes es dual: Ellos existen como una especie alienígena independiente de la humanidad. Ellos existen como una presencia en nuestras mentes, y operan como un conjunto de programas que operan en nuestro entorno mental.
El riesgo que suponen invadiendo nuestro programa mental es mucho mayor que cualquier otro riesgo físico.

  Trabajando a través de ondas mentales o telepatía y sugestión, los Arcontes intentan desviarnos de nuestro curso apropiado de evolución. Su técnica más exitosa es usar la ideología religiosa para insinuar su manera de pensar y, en efecto, sustituir su mentalidad por la nuestra. No olviden que el Demiurgo puso su mente en nosotros. En la dualidad, tenemos dos mentes. Debemos reconocer la mente programada y acallarla con silencio interior y respiración con pausas o respiración cuántica.

El nivel tres – SOCIOLÓGICO
En la visión gnóstica de la sociedad humana, los Arcontes son fuerzas que actúan a través de sistemas autoritarios, INCLUYENDO SISTEMAS DE CREENCIAS, de manera que los seres humanos actúan en contra de su potencial innato. Los gnósticos enseñaron que los Arcontes explotan nuestra tendencia a justificar y  dejar ir nuestros errores sin corregir.

Debido a que los Arcontes necesitan la complicidad humana para ganar poder sobre la humanidad, cualquiera que les ayude puede considerarse una especie de Arconte, un accesorio o un portal.

Las 4 leyes

Sai Baba en la india enseña las “Cuatro Leyes de la Espiritualidad” que conducen al despertar de la conciencia. Nada es por casualidad, es la causalidad la que mueve los elementos y cada experiencia que vivimos es por algo y sobre todo PARA ALGO. Abramos nuestros sentidos, estemos atentos a escucharnos para avanzar por el camino de la autenticidad que conduce al amor.

La primera ley dice:

“La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

La segunda ley dice:

“lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe él: “si hubiera hecho tal cosa…hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

La tercera dice:

“En cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará, LO QUE ES PARA UNO ES PARA UNO Y NADIE MAS VA A DISPONER DE LO QUE ES PARA TI.

La cuarta dice:

“Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Se tu…

Estamos en este mundo para ser nosotros mismos, para crecer liberados de nuestros condicionamientos y encontrar nuestro propio sentido de la vida para alcanzar la realización de nuestro potencial humano.

Se como eres, déjate fluir para encontrarte con quién eres, ese ser auténtico y maravilloso que vive dentro de ti repleto de posibilidades de ser, que solo puede expandirse y SER si lo acoges, lo aceptas y lo abrazas.

Olvídate de lo que crees que DEBES ser y solo SE TU MISMO, arriésgate a sentir lo que sientes, tus sentimientos que son lo más hermoso que tienes, arriésgate a pensar por ti mismo, arriésgate a elegir tus palabras, las que quieres que salgan por tu boca, arriésgate a actuar eligiendo tus actos y no reaccionando a las personas, las cosas o las circunstancias.

Cuando reaccionas dejar tu poder al otro, cuando eliges eres tú el dueño de tu actos y de tu vida.

SE QUIEN ERES, por atención y descubre lo que surge dentro de ti, descubre cual es TU PLAN DE VIDA, y todas las posibilidades que tienes para lograr llevarlo a cabo.

SE TÚ, atrévete a ser tú, déjate fluir y encontrarás a la maravillosa persona que te habita, la que desde siempre estuvo contigo y permanece en ti a la espera de que la descubras.

Gritar

Un día un Maestro preguntó a sus alumnos lo siguiente:

¿Por qué las personas se gritan cuando están enfadadas?

Los alumnos pensaron unos momentos:
Porque perdemos la calma, dijo uno, por eso gritamos.

Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, preguntó el Maestro.
¿No es posible hablarle en voz baja?

Los alumnos dieron otras respuestas pero ninguna dejó satisfecho al exigente Maestro.

Finalmente, Él explicó: Cuando dos personas están enfadadas,sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enfadados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego el Maestro preguntó:

¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente…
¿Por qué?
Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

El Maestro continuó:

Cuando se enamoran aún más, ¿qué sucede?
No hablan, solo susurran y se acercan más. Finalmente, no necesitan ni siquiera susurrar.Solo se miran y se entienden. Así es, ¡¡¡qué cerca los corazones de los que se aman, se escuchan y se respetan!!!.

Luego el Maestro dijo:

Cuando discutas no dejes que tu corazón se aleje del otro.No digas palabras que te distancien más. Llegará un día que la distancia sea tanta que no encontrarás el camino de regreso.

Conjuro para la felicidad

CONJURO PARA LA FELICIDAD

Una vez un guerrero indígena muy respetado y la hija de una mujer, que había sido matrona de la tribu, se enamoraron tan profundamente que decidieron casarse, para lo cual tenían el permiso del cacique de la tribu.

Pero, antes de formalizar el casamiento, fueron a ver al brujo, un hombre muy sabio y poderoso que tenía elíxires, hiervas y conjuros maravillosos para saber si los astros estaban a favor y si los dioses los iban a proteger.

El brujo les dijo que ellos eran buenos muchachos y que no había ninguna razón para que los dioses se opusieran; sin embargo, ellos le dijeron que querían hacer algún conjuro que les diera la fórmula para ser felices por siempre.

-Bueno – les dijo el brujo – , hay un conjuro que podemos hacer, pero no sé si están dispuestos porque es bastante trabajoso.

– Sí, claro – respondieron ellos.

Entonces el brujo le pidió al guerrero que escalara la montaña más alta, que buscara allí al halcón más vigoroso, que volara más alto, que le pareciera más fuerte, que tuviera el pico más afilado y que, vivo, se lo trajera.

A ella le pidió que se internara en el monte, que buscara el águila que le pareciera la mejor cazadora, que volara más alto, que fuera la más fuerte y la de mejor mirada. Tenía que cazarla sin ayuda de nadie y llevársela viva.

Cada uno salió a cumplir su tarea. Cuatro días después volvieron con el ave que se les había encomendado y le preguntaron al brujo: -«¿Ahora qué hacemos con ellas?». El brujo les respondió:

-Vamos a hacer el conjuro. ¿Volaban alto, son fuertes y sanas sus alas e independientes sus vuelos?

– Sí – contestaron -. Muy bien – dijo el brujo -, ahora átenlas entre sí por las patas y suéltenlas para que vuelen

Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse. Intentaron volar, pero lo único que lograban era revolcarse en el piso, haciéndose daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí. Entonces el brujo les dijo: – Éste es el conjuro: si ustedes quieren ser felices para siempre vuelen juntos pero jamás se aten el uno al otro.

No eres la persona que fuiste…

No eres la persona que fuiste, verdad?

Entonces…

¿Porqué crees seguir teniendo los mismos límites de antaño?

Revisa tu Sabiduría, ya que está ahí aunque no la puedas ver aún.
Es un precioso remanente de experiencia que espera, pacientemente, a que la observes y la añadas a tu Auto Valoración.
Quizá aún no la puedas ver…
Eso es porque todavía te auto limitas tu capacidad de Ser y Merecer.

Libera tu Potencial Humano, pues tienes una preciosa y valiosa misión que cumplir…
……………………………
…Ser quien estás designado a Ser y, desde ahí, Aportar lo que estás destinado a Aportar.

No te resignes, por favor…

Oskar Ugarte

Me gusta

Me gusta la sensación de libertad que siento cuando me quito la pesada capa de críticas, miedo, culpa, resentimiento y vergüenza.
Entonces puedo perdonarme a mi y perdonar a los demás.
… Eso nos deja libres a todos.

Renuncio a darle vueltas y más vueltas a los viejos problemas.
Me niego a seguir viviendo en el pasado.
Me perdono por haber llevado esa carga durante tanto tiempo, por no haber sabido amarme a mí ni amar a los demás.
Cada persona es responsable de su comportamiento, y lo que da, la vida se lo devuelve.

Así pues, no necesito castigar a nadie, todos estamos sometidos a las leyes de nuestra propia conciencia, yo también.
Continúo con mi trabajo de limpiar las partes negativas de mi mente y dar entrada al amor.
«Louise L. Hay»

Me doy permiso

Hoy me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo…
No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer.
Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.
No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas
Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron.

El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.

Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme
culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.
Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.
Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.

Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.

Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.
Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.
Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.
Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.

Prefiero las relaciones menos densas.

Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que
me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Elijo lo que me da salud y vitalidad.

Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.
«JOAQUÍN ARGENTE»

La vida…

La vida está llena de momentos para disfrutar y hacerlo es, ciertamente, nuestra responsabilidad.

Te preguntarás… ¿una responsabilidad? ¿Cómo puede ser?

Hay mucha gente que comenta sentirse “sin tiempo de nada”, corriendo detrás de las actividades que consumen las horas cotidianamente. Incluso, algunos me han dicho que se consideran como “un burro de carga” que lo único que hacen es trabajar, llegar tarde a su hogar y levantarse a la mañana siguiente para volver a su empleo. Todos tenemos ocupaciones de las que no podemos deshacernos y que en muchos momentos nos abruman y nos quitan la energía.

Pero si no te ocupas de disfrutar espacios de tu día, te estás perdiendo una de las cosas más valiosas que tienes como ser humano. Si en las últimas 24 ó 48 horas no has sentido cierto placer y solo has estado tapado de obligaciones y tensiones, pues a las claras estás haciendo algo mal.

Esta satisfacción profunda puede tratarse de algo material o espiritual, que tenga o no que ver con tus sentidos (sabor, tacto, olfato, vista, oído). Desde escuchar una canción hasta ver la puesta del sol, saborear algo detenidamente, jugar con tus hijos, tener pensamientos positivos y visualizarlos como reales, una comida en familia, hacer algo que te dé placer o incluso goces más terrenales a los que económicamente tengas acceso, durante el tiempo que puedas (dedicar a esto sólo unos minutos también es beneficioso) – lo importante es que te conectes con esa chispa interna que se enciendo cuando estás relajado y que se traduce en felicidad.

Disfrutar baja el estrés, calma los nervios y nos relaciona con sensaciones de salud y plenitud.

Por eso comencé esta nota expresando que tú eres responsable de disfrutar lo que sea, durante un ratito, cada uno de tus días.

¿Estás dispuesto a hacerlo? ¿Qué has disfrutado durante las últimas 24/48 horas?

Tiempo presente…

El amor se vive en el tiempo presente.

Lo que sucedió, debe quedar en el pasado.

Traerlo constantemente al momento actual, reprochar, no perdonar, son la vía más directa a la frustración y a la desintegración de la pareja. También generan peleas constantes, desasosiegos, esa sensación de estar harto y de no saber cómo hacer para dejar de discutir.

No le veo sentido alguno a rememorar constantemente errores cometidos por la otra persona y a echárselos en cara en cada instancia que podemos. No es una actitud sana y resulta completamente inconducente. Si estamos con él (o ella), es porque le hemos perdonado y también, hemos decidido que vale la pena seguir juntos, apostando al vínculo y a un estilo de vida. Esta resolución de continuar, implícitamente, conlleva el dejar lo sucedido en su lugar y seguir nuestro camino habiendo resuelto el tema internamente.

POSIBILIDADES

Si aún no has llegado al punto de vivir en paz con el hecho que ha generado tus reproches, te aconsejo reverlo urgentemente, ya que quedarse atascado en una situación del pasado no es bueno en lo personal ni en lo que atañe a tu relación. Si lo sucedido te provoca ira, dolor, angustia, desilusión o la sensación que sea, pues déjala salir y enfrenta uno a uno tus fantasmas: esto te hará libre.

Si lo consideras necesario, habla del tema con quien causó esta situación por última vez: déjale bien en claro que precisas tocar el tema para saldarlo y para no volver a mencionarlo en lo sucesivo. Haz todas las preguntas que desees y cierra el episodio permanentemente.

Después de esto, intenta relajarte. Confía. Disfruta. Trata bien a tu pareja. Reencuéntrate con quien eres. Si alcanzas estas metas, ten la seguridad de que, de ahora en adelante, se abre una etapa próspera y más dichosa en tu vínculo sentimental.

Es que en todas las parejas hay motivos para el reproche, desde temas menores y nimios hasta puntos muy álgidos. De nuestra inteligencia depende saber qué estamos dispuestos a perdonar y olvidar y qué no, tener las conversaciones que consideremos oportunas para cerrar focos de conflicto y tener una mejor calidad de vida emocional.